sábado, 6 de abril de 2013

Tu champú, lo vale?

"La UE prohíbe vender cosméticos testados en animales"

Esta me parece una gran noticia. ¿Por qué? Porque me declaro una ferviente amante de los animales.  Me gusta centrarme en los que no tienen voz  para expresarse. Como dijo el filósofo Albert Schweitzer "No me importa saber si un animal puede razonar. Sólo sé que es capaz de sufrir y por ello lo considero mi prójimo”.
“Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes”. Este fragmento hace referencia al artículo 15 de nuestra Constitución, en él se aprecia la protección al derecho a la vida y a la dignidad. Pero la pregunta es, ¿de quién?, se intuye que de las personas, pero ¿qué pasa con los animales?

Quizás estamos demasiado acostumbrados al dolor, al sufrimiento, a la tortura… ( es algo que vemos diariamente, en los medios de comunicación, etc) y no pensemos lo que hay detrás de todas las cosas que el ser humano utiliza para su disfrute. Detrás de los productos cosméticos que utilizamos a diario y que podemos conseguir en cualquier supermercado por un módico precio, tras los pañuelos hondeando al viento en las plazas de toros pidiendo más brutalidad impropia de este siglo en el que estamos… se encuentran unos animales indefensos que sufren y sienten, de los que no tenemos derecho a apropiarnos de sus vidas. En el caso de los productos cosméticos, como son las conocidas marcas de champú, Pantene, Herbal essence… y otras muchas, utilizan conejos y ratas (principalmente) para testar sus productos. Estos animales son obligados durante semanas a ingerir oralmente dosis de químicos para probar su toxicidad, además, se les aplica dosis exageradas del producto en los ojos (con el conejo amordazado por las cuatro patas) hasta producirles úlceras y ceguera.  También se les aplica durante semanas en su piel rapada el producto para comprobar el nivel de irritación… toda una enumeración de prácticas crueles a las que estos seres son sometidos. ¿Vale todo con la excusa del progreso científico?, no lo creo.  ¿Imaginas estar condenado a morir lentamente, con estas torturas y sufrimiento, por el hecho de ser un animal?  Sinceramente, me parece que no tenemos derecho a jugar con su salud, ni a “disfrutar” a su costa. Deberíamos preguntarnos, ¿Hasta qué punto el fin justifica los medios?
Igualmente, es importante nombrar la cantidad de animales abandonados que hay en la calle, ya sea porque son cogidos de cachorros y al crecer ya no son queridos, porque la gente se va de viaje y lo único que se le ocurre es abandonarlos, o porque la maldad humana puede llegar muy lejos.
 ¿Cómo pueden defenderse si no pueden hablar?, que no puedan hablar no significa que no seamos responsables de lo que les pasa y que nuestro silencio e indiferencia nos convierta en partícipes de  su sufrimiento.  Es necesario que los animales consigan el derecho a la vida y a la dignidad, por el que muchos animalistas trabajan cada día.  En este contexto, también cabe destacar la noticia “Las mascotas, a buen recaudo” del periódico La razón, en la que  cuentan la aparición de una nueva web, Bibulu.com, en la que dueños de mascotas pueden contactar con otros dueños, en caso de no poder ocuparse de éstas por motivos de viaje o situaciones inesperadas. Se podría decir que es una plataforma on-line de canguros para mascotas, una alternativa segura a las residencias de animales. Me parece una gran iniciativa, siempre y cuando nuestras mascotas queden en buenas manos. Ya no hay excusa para abandonar un animal por no saber qué hacer con él, (aunque realmente nunca la ha habido). Simplemente si no quieres un animal, lo primero no lo cojas, y si lo haces, siendo irresponsable, no lo abandones ni lo ahorques en un árbol (como suelen hacer algunos salvajes), entrégaselo a una persona dispuesta a darle el amor y el cariño que tú nunca has estado dispuesto a ofrecerle. Tienen derecho a una buena vida.
Para terminar, remarcar que no son aptas las malas excusas que habitualmente se escuchan, no es solo un animal. Tu silencio te hace cómplice de su dolor, el maltrato siempre es maltrato, sea quien sea la víctima.